Diversos espacios culturales e independientes manifestaron su profunda preocupación ante la propuesta de derogar la Ley 25.542. Advierten que la medida amenaza la diversidad editorial y la supervivencia de los comercios de cercanía.
Casa Azul Libros, La Bullanga, Alfa Librería y El Gato Neftalí, entre otros espacios culturales y librerías de la ciudad, encendieron las alarmas ante la posible derogación de la Ley 25.542 de Precio Único del Libro. Según explicaron desde el sector, esta reforma pone en severo riesgo la continuidad de los comercios de barrio y afecta de forma directa la pluralidad de publicaciones.
¿Cómo funciona la fijación de precios en el sector editorial?
Integrantes del colectivo explicaron que, bajo el marco normativo actual, el valor de cada ejemplar es fijado directamente por la editorial en función de variables como:
- Costos de producción (papel e impresión)
- Gastos de distribución y logística
- Ajustes por inflación
Asimismo, remarcaron que el editor ya cuenta con la facultad de actualizar el valor comercial cada vez que lo considere necesario. Por esta razón, la derogación de la ley no eliminará ninguno de estos costos operativos, sino que cambiará las reglas de venta al consumidor final.
“Lo que la ley prohíbe actualmente no es la actualización de precios, sino que un mismo libro tenga valores distintos según la boca de expendio que lo comercialice.”
Protección para la diversidad cultural y el comercio local
De acuerdo con los referentes del sector, la Ley 25.542 actúa como un mecanismo de protección indispensable. Al establecer un precio uniforme, garantiza una competencia equitativa entre los pequeños comerciantes y las grandes cadenas o plataformas masivas de venta.
Además de su función económica, la normativa preserva el valor social de las librerías independientes, las cuales cumplen un rol fundamental en las comunidades locales como espacios de encuentro, dinamización cultural y difusión de autores independientes.










