Tras el brindis de Nochebuena y el comienzo de la Navidad, el Estadio Ferro se convirtió en el epicentro de la fiesta Con 3 pistas diferentes para bailar sin parar y muchísimas sorpresas durante toda la madrugada .
El broche de oro fue de puro lujo con el gran cierre de ECKO . El artista hizo delirar a todos los fanáticos, que no dejaron de cantar sus éxitos ni un segundo